Japón, última y más especial parada

Hola a todos! Ha llegado el momento de hablar de la última parada de mi viaje. Más de tres semanas en Japón me han servido para colocar a este país en el top 1 de todo lo que he visto. Como ya tenía pensado visitarlo el próximo noviembre con un amigo (cosa que haré), esta vez mi intención no era tanto recorrer el país sino conocer bien la cultura japonesa. Por eso no me he movido mucho, he estado dos semanas en Tokio, una semana en Osaka y tres días en Kyoto. ¿Por qué visite un país que tenía pensado visitar el próximo invierno? Porque hace unos años en Budapest conocí a Takashi, un japonés que se convirtió en un gran amigo y que no paraba de insistir en que viniese a visitarle, que tenía casa en Tokio. Visto que Adrián quería ver países que yo ya había visto, vi la oportunidad perfecta para separarme de él y emprender mi aventura en solitario a Japón. Antes de empezar os dejo un video que me enseñaron hace poco que capta la esencia del país como ningún otro, os lo recomiendo, es una pasada:

Nada más aterrizar en el aeropuerto, Taka me esperaba con una tarjeta de transporte recargable con 40€ de saldo: “this is for you”. Ha sido el anfitrión perfecto, se tomó los tres primeros días libres y me enseñó las costumbres, las comidas y los sitios más interesantes que he visto en mi vida. Y me ha invitado a mil cosas con la excusa de “ya me invitarás tú cuando vaya a Ibiza”. El primer día por la noche cogimos las bicis (tiene dos) y fuimos desde su tranquilo barrio en Nakano hasta Shinjuku, la zona más concurrida de Tokio. Se va por las aceras, esquivando peatones como si nada. Cuando llegamos una imagen de película nos esperaba: un pupurri de neones, rascacielos, música, gente… Allí cenamos y bebimos con dos amigas suyas, y es que gracias a él también he tenido la oportunidad de conocer a un montón de japoneses y de extranjeros viviendo en el país.

Los dos días siguientes visitamos Enoshima (una pequeña península con templos que ya era visitada por los habitantes de Tokio hace 300 años) y Kamakura (una zona llena de templos). También hicimos el recorrido típico por la ciudad: Shinjuku (el cruce de peatones más transitado del mundo), Ginza (zona de shopping de alto standing) y mucho más. Tokio es una ciudad increíble, aún siendo la más grande del mundo es la más limpia que he visto en mi vida. Todo huele bien, todo está perfectamente ordenado, la mayoría de coches son híbridos o eléctricos, así que el silencio reina las calles. Puedo decir incluso que hay poco tráfico, porque el sistema de trenes y metro que tienen es inmejorable. Digamos que la ciudad la componen un puñado de “barrios” importantes, cada uno con su centro y su estación principal llenos de vida, pero alrededor de estos centros puedes encontrar zonas realmente tranquilas, calles peatonales estrechas, casitas de dos pisos, gente yendo en bici, silencio… Difícil de creer que uno esté en Tokio. Pero no voy a hablar tanto de los sitios sino de otras cosas que me parecen más interesantes, por ejemplo la comida.

La gastronomía japonesa me ha sorprendido muchísimo, solo conocía el sushi que había probado en Ibiza (y que no me había convencido mucho). Empezando por los noodles, que pueden ser de tres tipos básicamente (ramen, udon y soba), están increíbles. Las mejores sopas de noodles que he probado, todos los sabores son completamente nuevos! El sushi no tiene nada que ver, delicioso. Y eso que Taka me obligó a probar algunos sin decirme de qué eran (uno, por ejemplo, era de hígado de un pescado más feo que el rape). Creo que mejor dejaré algunas fotos justo aquí abajo, una imagen vale más que mil palabras. Por cierto, me he convertido en un crack usando palillos a base de practicar. Eso sí, la herida/callo en el dedo no me la quita nadie!

Otra cosa que me encantó es ir a un sento, el baño público típico japones. No suelen ser mixtos, así que todo eran hombres. Llegas allí, te dan una toalla pequeñita, te desnudas y te “duchas” en un taburete, con el resto de personas. Una vez limpio ya te puedes ir a bañar en las piscinas, suelen ser de agua caliente (40ºC), algunas con chorros, con corriente eléctrica o en el exterior (para poder respirar aire fresco). También hay sauna finlandesa y piscina fría (16ºC). Total, que es como ir a un circuito de aguas termales en un spa de España, solo que pagando unos 4€. Es costumbre para los japoneses darse este tipo de baños después de la estresante jornada laboral, ya sea en su casa o yendo a un sento. Cuando te metes en las piscinas la toalla no puede tocar el agua, por tanto te la colocas en la cabeza. Y al acabar te tienes que secar con ella (es minúsucula), por tanto te vas secando y a la vez vas estrujando la toalla para quitarle el agua, muy efectivo.

014-680x453

Mi amigo Taka organiza casi cada sábado un evento de intercambio cultural y de idioma, así que probé por primera vez. Fue una experiencia genial, porque casi todo eran japoneses que hablaban inglés (cosa extraña) y pude conocer y aprender muchas cosas. Más adelante, cuando me moví por otras zonas del país, usé estos eventos para conocer a mucha gente, con la que luego quedaba para que me enseñasen sitios y comidas alucinantes.

El mundo de la noche es otro tema del que merece la pena hablar. A los japoneses les gusta ir a beber con compañeros de trabajo o amigos al acabar su jornada laboral (entre las 6 y las 7). Yo sinceramente creo que tienen una intolerancia al alcohol generalizada, porque sobretodo los viernes, al acabar la semana, ves a muchos hombres trajeados borrachos, que ni se tienen en pie. He bebido con ellos y se las cantidades que beben, así que: o exageran, o realmente les afecta mucho más que a nosotros! Los viernes y los sábados la gente se lo pasa bien por la noche, van a discotecas, karaokes, etc. Los clubs de Tokio son una pasada, ver a la gente pasárselo de esa manera en una ciudad donde en un principio parece que solo viven por el trabajo es muy divertido. Cuando se acercan las 12 de la noche hay que tomar una decisión: volver a casa con el último tren o esperar al primero (casi a las 5). La gente que decide quedarse no soporta estar tanto tiempo dentro del club, así que sobre las 3 muchos se van al karaoke y a desayunar.

Otra de las cosas que me han enamorado ha sido el Sakura, lo que para nosotros es el cerezo en flor. Tuve la suerte de pillarlo en todo su esplendor sin haberlo pretendido. El humor de los japoneses cambia completamente, pasan del aburrido y frío invierno a la primavera que precede a un verano lleno de vida y de festivales. Los parques estaban a rebosar de gente haciendo picnics, bebiendo (sí, se puede beber en la calle, en el tren, en todos lados!), haciendo fotos a las flores… Todo ese ambiente, junto con que muchas de ellas se calzan el kimono, da un espectáculo para la vista y ayuda a sacar buenas fotos.

2017_0414_06112400-01

Cuando llegué a Osaka me di cuenta de que lo que me habían comentado era verdad. La gente de está ciudad (la segunda más grande de Japón) es completamente diferente a la del resto del país. Son más ruidosos, más cercanos, más sucios, más directos, incluso mal educados… Pese a que he conocido a personas geniales aquí, en general la ciudad me ha gustado menos y en ocasiones a sido debido a estos comportamientos. También tienen su propio dialecto! Lo que más me gustó fue la zona de Dotombori, una zona donde se encuentra un canal y está llena de neones gigantes. Por la noche parece una película de ciencia ficción.

Captura de pantalla 2017-04-27 a las 8.23.21Captura de pantalla 2017-04-27 a las 8.23.01

Kyoto, en cambio, pese a estar a unos 50km, es completamente diferente. Todo es tan refinado… Es una ciudad de pequeños edificios, muy tradicionales, llena de templos y de gente vistiendo kimono (si he de ponerle algún pero, es que había demasiados turistas. Pero siendo el sakura es normal). Es donde más cosas bonitas he visto. También está el barrio de las geishas, que por la noche se llena de turistas buscando sacarles una foto. Tarea complicada, ya que apenas salen de las “casas de té”, entonces cuando una puerta se abre, todo el mundo va en estampida para ver que pueden ver. Yo tuve la suerte de que un amigo me recomendó una calle secundaria en la que también había ese tipo de negocios. Así que me planté allí con mi cámara, enfrente de una puerta y esperé por lo menos 40 minutos. La espera valió la pena porque salieron varios clientes con dos geishas y les pude perseguir como el mejor de los paparazzis.

También visité Nara, una pequeña ciudad en los alrededores de Osaka que por no esperar nada de ella me sorprendió muchísimo. La organizadora del evento de intercambio en Osaka vive allí, así que se ofreció para enseñármela. Un parque gigante lleno de ciervos y de templos, casas tradicionales, comida riquísima… Es una suerte encontrar gente local que te enseñe su país. Es lo mejor que me llevo de este viaje.

Para acabar volví a Tokio de nuevo a pasar los últimos 5 días y ver cosas que me habían quedado pendientes. Pese a que mi amigo me ofreció volver a quedarme en su casa, no quise abusar de su hospitalidad y probé un hotel capsula, una experiencia digna de ser vivida. Este en concreto es un sento que además tiene capsulas, todos los clientes son japoneses que deben trabajar por los alrededores y por lo que sea (trabajo) no pueden volver a casa ese día. Desde allí visité Ryogoku, el barrio de los luchadores de sumo; Odaiba, zona portuaria con unas vistas muy bonitas de la ciudad… Y mucho más!

2017_0420_11432700-01

Como conclusión decir que este país me ha gustado tanto que me encantaría el próximo invierno ir a probar de vivir allí una temporada. Quizás con el work and holiday visa que acaban de acordar España y Japón (un año de visado pudiendo trabajar). Por ahora toca hacer la temporada en Ibiza, otros 6 meses trabajando duro y disfrutando de familia y amigos. ¿Cuál será la próxima aventura?

Anuncios
Categorías: Japón, Segunda aventura: Oceanía y sudeste asiático | Deja un comentario

Navegador de artículos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: